La actriz no ha ido a la gala esperando un segundo Oscar sino como cantante, sí, ha sido su debut en público cantando, una de las sorpresas anunciadas de la gala presentada por Anne Hathaway y James Franco. Para su entrada en el Kodak Theatre, Gwyneth ha escogido un atrevido diseño de Calvin Klein plateado, calzado de Brian Atwood, y joyas de Louis Vuitton.